Eva siente que cada taller de prevención del suicidio en su escuela está hecho para ella. Entre videos, frases ensayadas y miradas que cree adivinar, carga con un recuerdo que no se borra. Busca excusas para escapar, se esconde en rincones y se aferra a pequeños rituales para no pensar demasiado. Pero hay ausencias que pesan más que cualquier manual… y silencios que ningún taller puede romper.